domingo, 15 de mayo de 2011

GO WEST!

La madrugada del 12 de Marzo, volvió la electricidad a la residencia. Durante el fin de semana, estuvimos viendo la televisión (descubrimos que parte de las noticias se pueden ver traducidas simultáneamente al inglés), contestando correos, tranquilizando a la familia y amigos, y reuniéndonos con otros en casa o en nuestro edificio para discutir la situación en la que nos encontrábamos. Mientras el suelo, seguía temblando debido a las continuas réplicas. El terremoto rompió una de las tuberías de entrada a Tsukuba, así que tuvimos restricciones en el acceso a agua (no pudimos fregar, ni ducharnos hasta el domingo por la noche). En los parques de la ciudad habilitaron puntos de distribución de agua potable, pero no nos hizo falta usarlos. En algunos puntos estuvieron distribuyendo agua mineral embotellada de manera gratuita. Los supermercados, aunque abrieron más tarde de lo habitual ya que tenían que organizarlos después del terremoto, tenían comida y no tuvimos problemas de abastecimiento en general. La organización que se encarga de nuestra residencia (JISTEC) tuvo 24 horas al día un par de trabajadores (normalmente las secretarias, que son las que tienen un trato más directo con los inquilinos) en nuestro edificio para orientarnos y contestar a nuestras preguntas. Incluso organizaron alguna comida colectiva. Debajo, vista de la Ninomiya House desde NIMS.



El sábado fue la primera explosión de hidrógeno en el reactor 1 de la central nuclear de Fukushima I (1=daichi). El domingo explotó el reactor 3. Aunque estuvimos siguiendo las noticias en televisión y en internet, no era fácil encontrar información sobre los niveles de radiación. Esto llevó a que algunos grupos de investigadores de nuestro centro de investigación (NIMS) y otros institutos de Tsukuba como AIST y KEK, empezaran a tomar medidas de la radioactividad en el aire y a publicarlas en internet. Primero lo hicieron a título personal, y más tarde en las páginas web oficiales de los institutos. Esos días los niveles eran bajos, normales, lo que no consiguió tranquilizar a muchos de los extranjeros, que empezaron a irse en desbandada. Los primeros los italianos (hay que entenderles, aunque tengan a Berlusconi no tienen centrales nucleares, las cerraron todas después de Chernobil). Después la gente con niños pequeños y otros Europeos...

El lunes fuimos a trabajar sin saber qué nos esperaba, pues durante el fin de semana sólo las luces de emergencia estuvieron disponibles y el servidor estuvo fuera de combate. Llegamos a las 9:30h al edificio central, allí estaban todos los trabajadores reunidos. Había un plan: a las 10h conectaban la corriente, teníamos que ir al laboratorio, enchufar poco a poco los equipos y ver si alguno daba problemas en cuyo caso caso debíamos notificarlo a la central. Habían arreglado la tubería rota, y el despacho de Michael estaba seco (que no su teléfono... nunca más funcionó). Después de un par de horas, nos dieron el día libre, nos dijeron que volviéramos al día siguiente y nos fuimos a casa. El martes volvimos a NIMS, al llegar nos repartieron unas hojas con instrucciones (en inglés y japonés): comprobar que nuestros aparatos no daban problemas al conectarlos a la red eléctrica y después apagarlos completamente, desconectar los diferenciales y... ¡EL RESTO DE LA SEMANA LIBRE! Fuimos a hablar con nuestro jefe (el gran jefe), por él nos enteramos de que había habido otra explosión de hidrógeno en el reactor 4 a las 6 de la mañana con la mala suerte de que sobre las 10h empezó a arder repartiendo la porquería a su alrededor.... Nos reunimos en su despacho con otros compañeros y estuvimos discutiendo la situación. ¿Qué hacer? El jefe lo tenía claro: GO WEST!!! (¡Id al oeste!) Incluso lo cantamos. Id al sudoeste de Japón, a otros países asiáticos o a Europa, pero id al oeste. Él se quedaba a defender el campamento (que para eso es el gran jefe), y nosotros nos fuimos a comer un poco confundidos.

Dos de nuestros compañeros que tienen hijos pequeños, se habían marchado a llevar a sus familias con los abuelos al sur. Los llamamos para decirles que no tenían que volver, que el resto de la semana era libre y nos animaron a irnos con ellos al sur. No lo teníamos muy claro. Estuvimos discutiendo con otro amigo japonés qué hacer, si irnos, no irnos... no hubo trenes durante el día, pero a las 20:30h empezaban de nuevo. ¿Era mejor quedarse en tierra conocida? ¿O debíamos ir a la estación e intentar irnos? Hicimos la maleta por si acaso y al caer la noche lo decidimos: DEJAMOS TSUKUBA Y NOS VAMOS AL SUR.

2 comentarios:

  1. Es que sin comentarios no te me motivas...
    Venga dale... continua contando!
    Besos guapa!

    ResponderEliminar
  2. Es verdad lo que dice Nuria, comentamos poco pero te leemos e incluso "releemos" mucho hermanita. Besos Sole.

    ResponderEliminar